Contra el vicio de pedir…

29 Mayo 2009

Mi madre siempre dice que “contra el vicio de pedir está la virtud de no dar”. Es un refrán un poco maquiavélico, pero no deja de ser cierto, y muy aplicable en un montón de escenarios. Sin ir más lejos, se me ocurre asociarlo a esas situaciones, de las cuales probablemente habrás vivido unas cuantas, en las que la empresa u organización para la que trabajas te pide compromiso.

¿Compromiso?

Sí, compromiso. Te piden que creas en la empresa. Que lo des todo. Que vayas a muerte con ellos, como me dijo una vez un jefe que tuve. Que adoptes los valores corporativos. Que te entregues a la causa, vaya.

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Vivimos donde…

6 Abril 2009

La semana pasada estuve en Sevilla por gentileza del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, participando como ponente en una mesa redonda sobre Nuevos Patrimonios. Allí tuve ocasión de escuchar a Isabel Aguirre de Urcola, que participaba como ponente en otra mesa redonda. Me llamó la atención una frase que dijo:

No solo vivimos donde dormimos; vivimos donde trabajamos, vivimos donde viajamos.

Creo que sonreí cuando escuché esas palabras, porque no puedo estar más de acuerdo con ellas. Nuestro entorno de trabajo es también nuestra casa. Vivimos en él.


Productividad

29 Enero 2009

Borja Prieto escribe en Desencadenado acerca de la productividad de su hija de 7 años. Muy divertido y recomendable.


Metaestudio sobre espacios abiertos

23 Enero 2009

Cito directamente:

Research evidence shows that employees face a multitude of problems such as the loss of privacy, loss of identity, low work productivity, various health issues, overstimulation and low job satisfaction when working in an open plan work environment.

Se puede decir más alto pero no más claro.

La cita es de “Should Health Service Managers Embrace Open Plan Work Environments? A Review”, por V. G. Oommen, M. Knowles e I. Zhao, un metaestudio recientemente publicado en el Asia Pacific Journal of Health Management. Los autores examinaron una serie de artículos y libros relacionados con el tema, y estas son sus conclusiones.

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La paja en el ojo ajeno

14 Enero 2009

Rara vez utilizo este blog como foro de opinión. Pero creo que, esta vez, puedo dar mi opinión e ilustrar, al mismo tiempo, un tema importante directamente relacionado con nuestra forma de trabajar.

Aitor me indica en Facebook que José Ramón Alonso, rector de la Universidad de Salamanca, ha publicado un breve artículo en El País digital titulado “Una Universidad nueva”. En este artículo, Alonso explica lo que, a su juicio, “un universitario necesita saber y saber hacer”. Me imagino que por “un universitario” debemos entender “un alumno universitario”, y no “un profesor universitario”. De hecho, la palabra “alumno” aparece de vez en cuando en el texto.

Pues bien. Alonso enumera nada menos que once cosas que los universitarios deberían de saber y saber hacer, incluyendo saber leer, saber escribir, saber hablar, tener disciplina, conocer las nuevas tecnologías, tener cultura general y poseer una visión ética. A mí me parece estupendo; sería maravilloso que todos los alumnos universitarios fuesen así.

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Las buenas maneras a través del email

12 Diciembre 2008

Ya he explicado cómo escribir un email, e incluso cómo leer un email. Hoy voy a contarte algunas cosas acerca de cómo mantener las buenas maneras, o la buena educación, en tus comunicaciones por email. Algunos lo llaman etiqueta. Otros lo llaman, simplemente, ser cívico.

El email es bastante nuevo en nuestra sociedad. Cuando las personas de mi generación estudiamos en el colegio y formamos nuestras personalidades, el email no existía todavía. Por esta razón, es de esperar que no sepamos comportarnos ante un medio tan desconocido. Solamente en los últimos años hemos comenzado a aprender el modo de interactuar con el email y mediante el email. Las únicas personas que ya se han educado en un entorno donde el email es ubicuo son las que hoy son adolescentes, y esas personas no utilizan el email en su trabajo porque aún no trabajan. O sea, que podemos decir que el trabajador del conocimiento típico, al que va dirigido este blog y este post, se enfrenta al email como algo nuevo, que le exige una adaptación ya de adulto, con la dificultad que esto entraña.

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El plazo para solicitudes de doctorado se cierra pronto

10 Diciembre 2008

Hace un par de meses anuncié aquí la disponibilidad de una plaza para realizar estudios de doctorado conmigo en el Laboratorio de Patrimonio del CSIC, donde trabajo. El plazo de solicitudes se cierra el 15 de Enero, así que te sugiero que le eches un vistazo al call cuanto antes si tienes intención de presentarte.

Puedes bajarte el call en castellano o inglés aquí.


Cuentos chinos

24 Noviembre 2008

Escribo esto desde una habitación de un hotel moderna y solitaria. Estoy en Londres, en una reunión de trabajo. He llegado hasta aquí volando con Clickair. En su revista de a bordo, click magazine, encuentro un anuncio a toda página de soluciones para el control de horarios y accesos. Si has leído mi post acerca de la abolición de los horarios, ya te puedes imaginar qué opino de este anuncio y de las “soluciones” que muestra. Soluciones, dicen. ¿A qué problema? Si el problema es que la gente llega tarde a trabajar, ¿creen que van a arreglarlo con una máquina de fichar? ¿No se le ocurre a nadie pensar que llegar tarde a trabajar es solamente la punta de un iceberg mucho mayor? En fin.

Pero la cosa no acaba ahí.

Bajo el título del anuncio aparece el eslógan “Aunque parezca contradictorio, las NNTT posibilitan la humanización del trabajo”. Es bastante cutre utilizar acrónimos (como NNTT) que no sean estándares ampliamente conocidos o bien se hayan definido antes. Tuve que leerme cinco párrafos de letra pequeña para, casi al final de la página, deducir que “NNTT” significa “nuevas tecnologías”. ¿Ya te lo habías imaginado? Yo no. Pero da igual, no voy a eso.

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La princesa y el guisante

20 Noviembre 2008

Érase una vez una princesa tan delicada, tan delicada, tan delicada, que cuando dormía sobre siete colchones de plumón de pato de Madagascar apilados uno sobre el otro, podía sentir un guisante colocado bajo el colchón inferior.

La princesa eres tú.

El guisante, los problemas cotidianos. Los imprevistos, el caos, la desorganización del mundo exterior.

Los colchones son tu jefe, tus compañeros, tus herramientas de trabajo.

Te lo explico con un par de ejemplos.

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Apagando las luces

31 Octubre 2008

Trabajo en un edificio antiguo, en el caso viejo de Santiago de Compostela. Es un edificio bonito, restaurado hace unos años, y acondicionado como centro de trabajo de varios organismos oficiales y de investigación. Desafortunadamente, el arquitecto que hizo la reforma, o las personas que lo asesoraron, pensaron más en dejar las cosas bonitas que funcionales, y el resultado es que trabajar aquí es bastante incómodo. En otro momento explicaré por qué este edificio falla por todas partes como espacio de trabajo. Pero hoy quiero centrarme en algo mucho más concreto.

Mi despacho no tiene un interruptor de la luz. Hay un tubo fluorescente en el techo, sí. Pero no hay interruptor para encenderlo o apagarlo. El interruptor que enciende y apaga mi luz está en el pasillo, junto a la puerta de acceso al mismo. Claro, en este pasillo hay más despachos que el mío, y todos se encuentran en la misma situación: sus interruptores de la luz se encuentran en un panel, junto a la puerta de entrada al pasillo, en vez de estar cada uno en su despacho correspondiente.

El primer día, cuando llegué a mi despacho, tardé un poco en encontrar el interruptor de la luz. Cuando vi el panel con varios interruptores al lado de la puerta del pasillo, me imaginé que uno podría ser el que encendería mi luz. Como no sabía cual, tuve que probar con varios hasta que acerté. Como consecuencia de mis pruebas, apagué momentáneamente las luces de los despachos de un par de compañeros mientras ellos estaban dentro, trabajando. Lo sé porque los oí quejarse. “¡¡Luces!!”

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