Caso práctico: la reunión que se retrasa: opciones

4 Agosto 2008

Veo que no te animas a dejar tus comentarios acerca del caso práctico sobre la reunión que se retrasa. Intentaré ayudarte con una serie de posibles opciones que podrías tomar. Son las siguientes:

  1. Estás en una reunión trabajando y eso es lo más importante. Es un hecho de la vida que las cosas se retrasan, y tampoco pasa nada porque llegues tarde a tu siguiente reunión. Seguro que otros también llegan tarde. Es mejor aprovechar ahora que estás concentrado y productivo y no interrumpir la reunión actual y seguir en ella, tanto como sea necesario. Ya arreglarás más tarde o mañana la segunda reunión.
  2. Te lamentas por no haber planeado esto un poco mejor. Es habitual que las reuniones se retrasen. Para otra vez, debes dejar claro a tus compañeros de reunión cuál es tu hora límite. Ahora ya es tarde, así que decides continuar por esta vez para no interrumpir la reunión, y te prometes a ti mismo acordarte de hacerlo mejor la próxima vez.
  3. Interrumpes un momento la reunión, anuncias que tienes otro compromiso en media hora, y pides a tus compañeros que, por favor, te ayuden a concluir la reunión cuanto antes posible para que te de tiempo a llegar a la siguiente. Apuras el trabajo del último cuarto de hora y sales lo más rápido que puedes para intentar llegar no demasiado tarde a tu segunda reunión.
  4. Interrumpes un momento la reunión, anuncias que debes irte explicando brevemente el motivo, recoges tus cosas en silencio y te vas tan rápido como puedes, intentando llegar a tiempo a la segunda reunión.

¿Cómo lo ves? ¿Te animas a decir 1, 2, 3 o 4? ¿Quizá con algún matiz?


Caso práctico: la reunión que se retrasa

30 Julio 2008

Este es el primero de una serie de casos prácticos que espero plantear. Mi intención es que intentes ponerte en la situación que describo e intentes determinar cómo reaccionarías o actuarías si te vieses en una situación similar.

Imagina que estás en una reunión con otras cuatro o cinco personas, trabajando, muy enfrascados. Habéis comenzado después de comer, sobre las 16:30, y tenías previsto acabar sobre las 18:30. A las 19:00 tienes que estar en otro lugar de la ciudad, a unos pocos kilómetros de tu lugar actual (piensa en otro edificio, un lugar que te requiera coger el coche o un transporte público). Son ya las 18:15 y todavía no habéis cubierto ni la mitad de la agenda prevista; parece claro que la reunión no va a terminar a tiempo. Temes llegar tarde a la siguiente reunión, y sabes que tus compañeros no tienen prisa, y son capaces de extenderse horas y horas, porque no tienen compromisos después. Miras el reloj y son ya las 18:25. ¿Qué haces?

Ojo. No me digas lo que crees que yo espero oír. Dime lo que tú harías de verdad. O, si lo prefieres, dime lo que tú harías de verdad, y después lo que te gustaría hacer. O dime lo que sea, pero explícalo. :-)