Cuentos chinos

Escribo esto desde una habitación de un hotel moderna y solitaria. Estoy en Londres, en una reunión de trabajo. He llegado hasta aquí volando con Clickair. En su revista de a bordo, click magazine, encuentro un anuncio a toda página de soluciones para el control de horarios y accesos. Si has leído mi post acerca de la abolición de los horarios, ya te puedes imaginar qué opino de este anuncio y de las “soluciones” que muestra. Soluciones, dicen. ¿A qué problema? Si el problema es que la gente llega tarde a trabajar, ¿creen que van a arreglarlo con una máquina de fichar? ¿No se le ocurre a nadie pensar que llegar tarde a trabajar es solamente la punta de un iceberg mucho mayor? En fin.

Pero la cosa no acaba ahí.

Bajo el título del anuncio aparece el eslógan “Aunque parezca contradictorio, las NNTT posibilitan la humanización del trabajo”. Es bastante cutre utilizar acrónimos (como NNTT) que no sean estándares ampliamente conocidos o bien se hayan definido antes. Tuve que leerme cinco párrafos de letra pequeña para, casi al final de la página, deducir que “NNTT” significa “nuevas tecnologías”. ¿Ya te lo habías imaginado? Yo no. Pero da igual, no voy a eso.

Es el último párrafo del anuncio lo que más me llamó la atención. Cito textualmente:

Aunque parezca contradictorio, posibilitamos la humanización del trabajo. El control es rigor, y el rigor define las reglas del juego que permiten la libertad individual y colectiva. El ahorro de tiempo se traduce en un aumento de la productividad y la motivación a todos los niveles.

Creo que muy pocas veces he visto un párrafo que, sin ánimo de hacer un chiste, diga tantas tonterías. Analicemos el texto punto por punto.

Aunque parezca contradictorio, posibilitamos la humanización del trabajo.

¿Qué quiere decir “la humanización del trabajo”? ¿Debemos asumir, entonces, que el trabajo no es humano? ¿Así, en general? Creo que hay trabajos muy poco humanos, pero dudo que esos, precisamente, vayan a instalar un sistema de control de horarios informatizado. Y, en todo caso, hay muchos trabajos muy humanos. Además, ¿por qué creen que nos va a parecer contradictorio? ¿Qué están asumiendo?

El control es rigor…

No, señor. El control es control, y el rigor es rigor. Son cosas distintas. Es posible controlar algo muy intensamente y con muy poco rigor; por ejemplo, eso es lo que hacen los managers que microgestionan hoy aquí, mañana allí, de forma aleatoria, ejerciendo un control fortísimo (demasiado, de hecho), pero siendo muy poco rigurosos. O sea, que control y rigor son cosas bien distintas.

…y el rigor define las reglas del juego que permiten la libertad individual y colectiva.

El rigor no puede definir las reglas. En todo caso, alguien puede definir las reglas con rigor. Estoy siendo riguroso al decir esto; bastante más que los que han escrito este anuncio, que no dejan de invocar la noción de rigor, pero parecen incapaces de aplicarla.

En todo caso, no olvidemos que la idea de rigor también está estrechamente vinculada a las de absolutismo y fundamentalismo, que a menudo se contraponen a la idea de libertad.

En cuanto a la libertad colectiva, me pregunto a qué se pueden referir. Si entendemos la libertad individual como libre albedrío, el cual es una característica propia de cada uno, personal e intransferible, ¿qué característica tienen en mente cuando invocan a la libertad colectiva? ¿O simplemente alguien añadió “y colectiva” para completar “individual” y hacer la frase más redonda?

El ahorro de tiempo se traduce en un aumento de la productividad y la motivación a todos los niveles.

¿Qué ahorro de tiempo? ¿Me he perdido algo? ¿Cómo hemos saltado de la libertad al ahorro de tiempo?

Y, en todo caso, ¿puede alguien de esta casa anunciante explicarme cómo el ahorro de tiempo se puede “traducir” en un aumento de la productividad? Quizá no lo he entendido bien. El ahorro de tiempo, ¿por parte de quién? ¿Es el trabajador el que ahorra tiempo, o es la empresa? ¿No es lo mismo? ¿Qué significa “ahorrar tiempo”? Estas preguntas parecen de perogrullo, pero te desafío a que intentes darles respuesta de forma rigurosa (!) y verás que no son moco de pavo.

Más aún. Para poder afirmar tan rotundamente que el “ahorro de tiempo” (sea lo que sea) implica un incremento de la productividad, tendríamos que ser capaces de medir ésta. Arriesgándome un poco, me atrevo a especular que la casa que anuncia estas “soluciones de control de horarios” no ha realizado medidas de productividad de sus clientes antes y después de la implantación de dichas “soluciones” de forma sistemática, con lo cual no veo cómo puede afirmar que la productividad aumenta. Quizá hayan medido algo. Quizá, incluso, sea algo que algunos managers tayloristas denominan “productividad”. Pero de ahí a que eso sea productividad de verdad hay un abismo.

Y más aún. No solo aumenta la productividad, sino que también aumenta la motivación. ¡Esto es la repanocha! O sea, que estos señores venden un reloj de fichar que te motiva. Me encantaría verlo, de verdad. En mi vida profesional he trabajado en unas cuantas organizaciones donde había relojes de fichar, desde departamentos del gobierno hasta empresas privadas. La cara de los empleados al pasar la tarjeta por el cacharro lo decía todo. Te aseguro que “motivación” no era uno de los sentimientos que afloraba.

¡Pero aún hay más! No solo aumentan la productividad y la motivación, ¡sino que lo hacen a todos los niveles! ¡A todos los niveles! ¿Qué significa esto? Debo entender que, cuando una organización compra estos relojes de fichar, sus empleados no solo se vuelven más productivos y motivados en el trabajo, sino que también se vuelven más productivos en sus hogares, más motivados con sus hijos y cónyuges, mejores padres, amantes, cocineros, maestros, ayudantes, conductores, asistentes? ¡¡Voy a convencer a mi jefe ahora mismo de que compre esta maravilla!!

Bromas aparte. ¿Te fijas cómo, en un párrafo, una empresa que vende un producto ridículo intenta darle la vuelta a las cosas y presentarlas como algo completamente diferente, apelando a la productividad, la motivación, y otros milagros? ¿Te fijas, también, cómo realizan afirmaciones sin respaldo de ningún tipo?

No dejes que te engañen, no dejes que te cuenten cuentos chinos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: